Un tiburón de 3,5 metros atrapado en un canal urbano de Busan, Corea del Sur, se ha convertido en una inesperada atracción turística después de congregar a más de 600.000 personas en apenas diez días. El animal, bautizado como Bukang-i, permanece en la zona desde el 18 de septiembre mientras las autoridades intentan encontrar una forma segura de devolverlo al mar.
El escualo fue avistado en las aguas del Parque Costero del Puerto Norte de Busan y, desde entonces, su presencia ha transformado completamente la actividad habitual del lugar.
Los expertos creen que se trata de un tiburón cobrizo, una especie conocida científicamente como Carcharhinus brachyurus, que habría entrado en el canal siguiendo a alguna presa y posteriormente no habría conseguido encontrar la salida.
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El tiburón apareció el 18 de septiembre
El primer avistamiento se produjo el 18 de septiembre de 2026.
La presencia de un animal de semejante tamaño en un canal urbano despertó rápidamente la curiosidad de los residentes. Las imágenes comenzaron a circular y cada vez más personas se desplazaron hasta la zona para observarlo.
El tiburón mide aproximadamente 3,5 metros de longitud y los expertos estiman que podría pesar alrededor de 300 kilos.
Su permanencia en el canal resulta especialmente llamativa porque el espacio presenta unas condiciones muy diferentes de las de su hábitat habitual.
Durante la bajamar, algunas zonas del canal tienen entre 1,5 y 2,5 metros de profundidad, mientras que esta especie puede desenvolverse habitualmente en aguas considerablemente más profundas.
Más de 600.000 personas acudieron para verlo
El impacto turístico ha superado cualquier previsión.
El Parque Costero del Puerto Norte suele recibir alrededor de 2.000 visitantes durante los días festivos, pero la llegada del tiburón disparó las cifras.
Entre el 19 y el 28 de septiembre, las autoridades municipales contabilizaron aproximadamente 607.000 visitas.
Miles de personas han acudido cada día para esperar junto al canal hasta que el tiburón aparece en la superficie.
| Dato | Cifra |
| Longitud aproximada | 3,5 metros |
| Primer avistamiento | 18 de septiembre de 2026 |
| Visitantes registrados | 607.000 |
| Periodo contabilizado | Del 19 al 28 de septiembre |
| Visitantes habituales del parque | Unos 2.000 en días festivos |
| Especie probable | Tiburón cobrizo |
| Nombre popular | Bukang-i |
El fenómeno ha generado además largas esperas entre quienes quieren verlo salir a la superficie y grabar imágenes.
Las autoridades intentaron devolverlo al mar
La prioridad de las autoridades sigue siendo conseguir que el animal abandone el canal sin causarle daños.
La guardia costera realizó un primer intento el mismo día en que fue localizado, pero la operación terminó suspendiéndose después de varias horas.
Los científicos habían advertido de que forzar excesivamente al tiburón podía dañarlo o provocar una reacción agresiva.
El 29 de septiembre se puso en marcha un nuevo operativo con varias embarcaciones.
Cinco barcos, entre ellos una patrullera y una embarcación de rescate, trataron de dirigir al tiburón hacia la salida utilizando chorros de agua a presión detrás del animal.
El tiburón logró esquivar las embarcaciones
La estrategia no produjo el resultado esperado.
Durante varias horas, las embarcaciones intentaron orientar al animal hacia la desembocadura del canal, mientras numerosos espectadores seguían la operación desde tierra.
Cada vez que el tiburón aparecía en superficie, algunos asistentes avisaban a las tripulaciones para indicar su posición.
El animal consiguió, sin embargo, esquivar repetidamente las embarcaciones y regresar hacia el interior del canal.
Finalmente, el operativo volvió a suspenderse.
Las autoridades preparan ahora una nueva intervención utilizando una red diseñada específicamente para las dimensiones del canal.
Bukang-i se convierte en “influencer” de Busan
La enorme popularidad adquirida por el animal ha llevado al Ayuntamiento de Busan a convertirlo en una especie de símbolo temporal de la ciudad.
Los vecinos comenzaron a llamarlo Bukang-i, un nombre relacionado con el Puerto Norte de Busan.
También se ha popularizado el término “Shafluencer”, una combinación de las palabras inglesas shark e influencer.
La ciudad llegó incluso a nombrar al tiburón embajador honorario de publicidad, después de realizar una consulta en su cuenta oficial de Instagram.
Según los datos difundidos, aproximadamente el 91% de los participantes respaldó la iniciativa.
El alcalde destaca su inesperado atractivo
La fascinación generada por Bukang-i ha alcanzado también a las autoridades locales.
El alcalde de Busan, Chun Jae-soo, destacó públicamente el atractivo que está generando el animal entre residentes y turistas.
El tiburón aparece periódicamente en la superficie, lo que permite que las personas congregadas alrededor del canal puedan observarlo durante unos instantes antes de que vuelva a sumergirse.
Esa aparición intermitente ha contribuido a aumentar todavía más la expectación.
Algunos visitantes han regresado varios días consecutivos e incluso se han desplazado hasta el lugar para despedirse ante la posibilidad de que las autoridades consigan finalmente devolverlo al mar.
Su estado es estable, pero permanecer en el canal supone un riesgo
Pese a la expectación generada, la situación del animal preocupa a los especialistas.
El Instituto Nacional de Ciencias Pesqueras ha señalado que su estado se mantiene estable y que durante los intentos de rescate no se observaron signos evidentes de deterioro.
El problema es que el canal limita su capacidad para desplazarse y alimentarse con normalidad.
Cuanto más tiempo permanezca atrapado, mayor puede ser el riesgo de que pierda condición física.
Por esa razón, los técnicos buscan una solución que permita conducirlo hacia aguas abiertas sin someterlo a un estrés excesivo.
Aumentan los avistamientos de grandes tiburones en Corea del Sur
El caso de Bukang-i se produce además en un momento en el que Corea del Sur está registrando una mayor presencia de tiburones de gran tamaño en sus aguas.
El instituto pesquero contabilizó 46 grandes tiburones frente a la costa oriental durante la primera mitad de 2026.
La cifra supone casi cuatro veces más ejemplares que en el mismo periodo del año anterior.
Los especialistas relacionan este incremento con el calentamiento del agua del mar y con una mayor presencia de peces que sirven como alimento para estos depredadores.
De animal atrapado a fenómeno turístico
Lo que comenzó como la aparición accidental de un tiburón en un canal de Busan se ha convertido en pocos días en un acontecimiento capaz de movilizar a cientos de miles de personas.
La prioridad continúa siendo devolver a Bukang-i a su hábitat antes de que la falta de espacio y alimento termine afectando a su salud.
Hasta que eso ocurra, el tiburón de 3,5 metros seguirá protagonizando una situación poco habitual: un animal salvaje atrapado accidentalmente en plena ciudad que ha terminado convertido, casi sin proponérselo, en una de las mayores atracciones de Busan.