Arcano XIV: la Templanza

Arcano XIV: la Templanza

El Arcano mayor de la Inspiración y la Alquimia se mantiene en la posición decimocuarta. Corresponde a la Templanza en el tarot Marsella-Camoin y su entidad está representada por un ángel que lleva el emblema solar en su frente. La figura angelical tiene como objetivo mediar entre los mundos y mantener la armonía de la naturaleza.

La imagen de la carta de la Templanza contiene la figura de un ángel femenino con un pie en la tierra y el otro sumergido en el agua. El ser con alas posee una envestidura azul con un manto del mismo color y tonalidades rojas; se caracteriza por el líquido que vierte en un recipiente de oro. El Arcano XIV expresa el éxito y la concordia en un ambiente de paz y tranquilidad.

La Templanza manifiesta los cambios de orden espiritual y de los sentimientos, así como la virtud de la acción y la sensatez. Asimismo, enuncia los deseos de tolerancia, estabilidad y total sinceridad en las relaciones interpersonales.

En la astrología se relaciona con el signo Acuario y la asocian con las ideas universales, purificaciones y regeneraciones del individuo.

Arcano XIV: la Templanza

Significados Simbólicos de la Templanza

La simbología de la Templanza se refiere a la renovación de la vida, al equilibrio y armonía en las relaciones; Sigue los valores de la felicidad, paciencia, aceptación de las circunstancias y adquiere la capacidad para enfrentar los cambios que acontecen en el día a día. 

En la parte mental y emocional, los seres humanos vinculados a la carta XIV poseen la felicidad plena y un espíritu conciliador increíble. El Arcano XIV corresponde a las energías de la materia y al nuevo comienzo.

El Yo Superior es el ángel hermafrodita con una estrella de siete puntas en su pecho que ofrece el significado de la unión de las fuerzas opuestas en direcciones contrarias. Su principal desafío es el desorden, el desequilibrio, los desacuerdos y la sumisión. Por lo tanto, en el plano físico, busca incentivar la conciliación y el compromiso.

El Arcano de la Templanza se sitúa en el éxito, la vitalidad y la sociabilidad entre el individuo y el medio ambiente. Además de que logra perpetrar las conexiones con los otros mundos y el paraíso.

Historia e Iconografía del Arcano XIV

En la Edad Media, la alegoría común de la Templanza era que una mujer derramara el líquido vital. Sin embargo, durante los tiempos de la era cristiana, Jesús asistió a la boda de Caná y convirtió el agua en vino. La imagen representada de la historia de Cristo sirvió de inspiración para significados que surgieron posteriormente.

Desde la antigüedad y la época clásica, se reconoce la unión de un ángel con una mujer como el ente que evoca la Templanza, la prudencia y la reflexión. En el tarot se logró convertir en una carta que alivia y equilibra los augurios.

El líquido vertido es una metáfora utilizada para explicar el proceso de transición del espacio espiritual al físico y del sentimiento a la razón. Otro de los propósitos que tiene el ángel es reajustar los desbalances en el plano terrenal, siendo el origen las representaciones de Indra con los dioses hindúes.

Para la Templanza el principal camino es mantener la vida y su manera de hacerlo es por medio de las fuentes circulatorias como la lluvia, la sangre, la leche, el semen, la savia y el agua que se otorgan a una mujer.

Siglos atrás, la madre formaba parte de rituales y bautismo donde se le atribuían las sustancias acuosas como una simbología de purificación, puesto que la vitalidad y el recibimiento del espíritu desde la materia son la clave para las transfusiones espirituales y el reinicio de algo nuevo. 

Conoce a continuación la carta de El Diablo, el arcano número XV.

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