La digitalización ya no es un requisito más para las empresas, sino que es una exigencia. Pero, ¿qué es exactamente lo que exige la ley Crea y Crece? Y, sobre todo, ¿cómo aliados tecnológicos como CEGID pueden ayudar a las empresas y autónomos? Vamos a ver todo esto con algo más de detalle.
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Lo que establece la normativa de la ley Crea y Crece
El punto de partida es sencillo: todas las facturas entre empresas y autónomos deberán emitirse y recibirse en formato electrónico. Esa es la regla general y la base de todo.
A partir de ahí, la ley fija varias condiciones que merece la pena repasar:
Cómo entra en vigor
Las grandes empresas, aquellas con facturación anual superior a 8 millones de euros, deberán adaptarse en el plazo de un año desde la publicación del reglamento. El resto, incluidas pymes y autónomos, contará con dos años para hacerlo. Este escalonamiento permite planificar con calma y minimizar errores en la implantación.
Conservación y acceso a las facturas
Uno de los puntos críticos es asegurar que las facturas puedan consultarse y descargarse al menos durante cuatro años. Incluso si se cambia de plataforma o proveedor de software, la información debe seguir disponible. Esto evita problemas ante auditorías o inspecciones y protege la continuidad de los registros contables.
Estados de las facturas
Cada factura debe tener su seguimiento: aceptación, rechazo o pago, ya sea total o parcial. Emisor y receptor están obligados a informar estos estados en plazos muy cortos, normalmente unos pocos días. Este control ayuda a reducir la morosidad y a que las empresas tengan visibilidad real de sus cobros y pagos.
Interoperabilidad para trabajar con cualquier sistema
Si se utiliza software privado, la ley exige enviar una copia en formato estructurado (como UBL) a la plataforma pública. Así se asegura que todas las facturas estén centralizadas, independientemente del proveedor elegido, y se evita la dependencia de un único sistema de facturación.
Software certificado y homologado
No vale cualquier programa. Solo se permitirán aplicaciones homologadas oficialmente o las proporcionadas por la Agencia Tributaria. Esto garantiza seguridad, trazabilidad y cumplimiento normativo, y evita problemas en caso de inspección.
Protección de datos y plazos de conservación
La normativa también protege la información sensible. Todo el tratamiento debe cumplir con el RGPD y la LOPDGDD, respetando los límites legales para la conservación de datos. Por norma general, el mínimo son cuatro años, pero dependiendo del tipo de documento, este periodo puede extenderse hasta doce.
No es una lista corta, pero tampoco es demasiado complicado. No obstante, para ampliar detalles, puedes consultar la ley que introduce la factura electrónica obligatoria.
El papel de CEGID como solución adecuada
Ante un cambio de este calibre, contar con un socio tecnológico puede marcar la diferencia. Las soluciones de CEGID están pensadas para cubrir este tipo de exigencias, pero además aportan un extra en la operativa diaria.
En la práctica, permiten:
- Emitir, recibir y archivar facturas electrónicas de manera automática.
- Cumplir con los requisitos de interoperabilidad y conservación.
- Incorporar el seguimiento de estados de factura en los flujos de trabajo habituales.
- Asegurar que cada operación se gestiona con la transparencia y seguridad necesarias.
Para pequeños negocios, la ley Crea y Crece para autónomos refuerza la necesidad de digitalizar la facturación. Y, lejos de ser solo una carga legal, supone una oportunidad de ahorrar tiempo administrativo y centrarse en lo que realmente hace crecer el negocio.
Conclusión
En definitiva, la ley Crea y Crece la factura electrónica obligatoria es mucho más que una imposición administrativa. Bien gestionada, se convierte en una oportunidad real para trabajar con mayor transparencia, recortar costes administrativos y modernizar la gestión. Y con soluciones como las de CEGID, dar el paso deja de ser un problema para convertirse en una inversión de futuro.