Banco Santander aumenta un 10% su dividendo a cuenta de 2026, hasta situarlo en 12,7 céntimos de euro por acción. El pago se realizará el próximo 2 de noviembre y forma parte de una remuneración al accionista de aproximadamente 3.700 millones de euros vinculada a los resultados obtenidos durante el primer semestre del año.
El consejo de administración de la entidad ha aprobado este nuevo dividendo después de que Santander cerrase la primera mitad de 2026 con un beneficio ordinario récord de 7.328 millones de euros, un 15% más que en el mismo periodo del ejercicio anterior.
La subida supone además el quinto año consecutivo en el que el dividendo a cuenta crece a doble dígito. Desde 2021, la cantidad abonada por acción mediante este pago se ha incrementado un 162%.
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Cuánto pagará Santander por cada acción
Los accionistas recibirán 0,127 euros brutos por cada acción de Santander que dé derecho al dividendo.
Estas son las principales fechas que debe tener en cuenta el inversor:
| Fecha | Operación |
| 28 de octubre de 2026 | Último día de negociación con derecho al dividendo |
| 29 de octubre de 2026 | Las acciones cotizan sin derecho al dividendo |
| 30 de octubre de 2026 | Fecha de registro |
| 2 de noviembre de 2026 | Pago del dividendo |
Por tanto, un accionista con 1.000 títulos tendrá derecho a un dividendo bruto de 127 euros, mientras que una cartera de 5.000 acciones generará 635 euros brutos.
El incremento resulta significativo frente al dividendo a cuenta del ejercicio anterior, situado en 11,5 céntimos por acción. La subida hasta los 12,7 céntimos supone aproximadamente un 10% adicional.
Santander destinará unos 3.700 millones a sus accionistas
El dividendo en efectivo es solo una parte de la remuneración prevista. Santander destinará aproximadamente 3.700 millones de euros a remunerar a sus accionistas con cargo a los resultados obtenidos durante el primer semestre de 2026.
La cantidad equivale aproximadamente al 50% del beneficio ordinario obtenido por el grupo durante ese periodo.
El reparto se realizará prácticamente a partes iguales. Alrededor de 1.800 millones de euros corresponderán al dividendo en efectivo, mientras que una cantidad similar se destinará al programa de recompra de acciones puesto en marcha en agosto.
La combinación de ambas fórmulas permite que la remuneración no dependa exclusivamente del pago directo de dividendos. Las recompras reducen el número de acciones en circulación cuando posteriormente son amortizadas, aumentando así el peso relativo de los accionistas que mantienen sus títulos.
Cerca del objetivo de 10.000 millones en recompras
Santander también avanza en uno de los compromisos más relevantes de su política de remuneración.
Teniendo en cuenta el programa actualmente en marcha, las recompras realizadas con cargo a los resultados de 2025 y la distribución relacionada con la venta de Santander Polonia, la entidad habrá destinado aproximadamente 9.000 millones de euros de su objetivo de distribuir al menos 10.000 millones mediante recompras con cargo a los ejercicios 2025 y 2026.
Además, si al dividendo y la recompra asociados al primer semestre se incorpora la recompra extraordinaria vinculada a la operación de Polonia, la remuneración considerada por Santander alcanza aproximadamente 6.900 millones de euros.
El dividendo de Santander lleva cinco años creciendo
La evolución del pago en efectivo muestra una tendencia sostenida al alza.
Santander abonó el año pasado un dividendo a cuenta de 11,5 céntimos por acción, que posteriormente se complementó con un dividendo final de 12 céntimos, pagado en abril de 2026. En conjunto, la remuneración en efectivo correspondiente a 2025 alcanzó aproximadamente los 24 céntimos por acción.
El nuevo pago de 12,7 céntimos supone mantener esa trayectoria. Según la entidad, el dividendo a cuenta por acción acumula un crecimiento del 162% desde 2021.
El dato resulta especialmente relevante porque el banco pretende modificar progresivamente la composición de la remuneración para conceder mayor protagonismo al efectivo.
Más dividendos en efectivo a partir de 2027
La política de remuneración prevista para los resultados correspondientes al periodo 2026-2028 mantiene como referencia distribuir aproximadamente el 50% del beneficio ordinario del grupo entre sus accionistas.
Sin embargo, la composición cambiará a partir de los resultados de 2027.
La intención del banco es distribuir aproximadamente un 35% del beneficio ordinario mediante dividendos en efectivo y alrededor de un 15% mediante recompras de acciones. Esto supondrá aumentar el peso del efectivo respecto al modelo utilizado actualmente.
La aplicación efectiva de esta política estará condicionada a las correspondientes decisiones y autorizaciones corporativas y regulatorias.
Beneficio récord de 7.328 millones en seis meses
La mejora de la remuneración llega respaldada por los resultados obtenidos durante la primera mitad del ejercicio.
Santander registró un beneficio ordinario de 7.328 millones de euros entre enero y junio de 2026, un 15% superior al del mismo periodo del año anterior. Los ingresos aumentaron un 6%, hasta 30.847 millones de euros, mientras que la ratio de eficiencia mejoró 2,9 puntos porcentuales, hasta situarse en el 42,8%.
El grupo también incrementó su base de clientes en 12 millones durante los últimos doce meses, alcanzando los 182 millones.
Para el conjunto de 2026, Santander mantiene entre sus objetivos conseguir un crecimiento de los ingresos de un dígito medio, reducir los costes en euros constantes y superar los 14.100 millones de euros de beneficio ordinario registrados en 2025. También prevé cerrar el ejercicio con una ratio CET1 situada entre el 12,8% y el 13%.
El nuevo dividendo refuerza así una estrategia que combina crecimiento del pago en efectivo y recompra de acciones. Los 12,7 céntimos que Santander abonará el 2 de noviembre no representan únicamente una subida puntual: prolongan cinco años consecutivos de incrementos de doble dígito y anticipan un modelo en el que el efectivo tendrá progresivamente más peso dentro de la remuneración al accionista.