El Madrid se limpia las legañas y ya es líder de LaLiga

Rodrygo necexitó 93 segundos para estrenarse como goleador con la camiseta blanca

Pocos se creerían hace tan solo dos semanas que este Real Madrid sería líder de LaLiga. A un punto del Atleti y a cuatro del Barça. Casi nada. Casi nada para un equipo que la semana pasada daba con la horma de su zapato en el Parque de los Príncipes. Una derrota ante el PSG (3-0) que dejaba el proyecto de Zidane más que tocado.

Pero la vuelta a LaLiga ha sacado una sonrisa a este Real Madrid, superando con fútbol a un Sevilla líder (0-1) y a un Osasuna deslenguado en su regreso a Primera División (2-0). Además, el partido de ayer ante los rojillos sacó brillo a dos perlas todavía en pañales: Vinicius y Rodrygo.

Ambos brasileños se estrenaron como goleadores en el Bernabéu. El primero para cerrar un ciclo de sequía goleadora, el segundo para abrirlo. El ex de Flamengo rompió a llorar cuando su disparo besó la red. Y Rodrygo solo necesitó 93 segundos para mostrar sus portentos técnicos dentro del área.

Más allá de una nueva mirada hacia el futuro, el Real Madrid se hizo con tres puntos que lo colocan en lo más alto de la tabla, amén del empate del Athletic frente al Lega en Butarque.

Atleti y Barça también cumplen

Tampoco pierde la línea el Atlético de Madrid. Frente a un Son Moix en ebullición, los del Cholo sacaron tajada a una actuación discreta pero efectiva (0-2). Los goles de Costa y Joao Félix dan cuenta de la pólvora colchonera, que no contará con Morata para el derbi del sábado.

El canterano madridista salió al campo y, en menos de diez minutos, perdió los nervios por culpa de una fea entrada de Xisco Campos. Doble amarilla y a la caseta.

El que gana pero no convence es el Barça de Valverde (2-1). Con Messi estrenando titularidad, el conjunto blaugrana se puso el partido de cara con un gol de Griezmann –que ya es pichichi del equipo– y un derechazo de Artur desde fuera del área.

Pero nada más lejos. El Villarreal no se achantó y, con un gol de Cazorla al borde del descanso, metió el miedo en el cuerpo a los de Valverde. No les tembló el pulso en la segunda mitad, pero tampoco se sacudieron la presión. Además, Messi volvió a caer lesionado con una elongación muscular en la pierna izquierda.

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