La dama blanca de Aubinyà: la misteriosa mujer que protege a Andorra

La dama blanca de Aubinyà

Andorra es conocida en todo el viejo continente como un popular destino para esquiar en familia o un lugar ideal para ir de compras, debido a sus bajos impuestos, haciendo que muchos consideren que este país tiene la mejor calidad de vida de Europa. No es de extrañar que múltiples españoles deciden vivir o invertir en nuestro vecino de norte. Es por ello que hoy te contaremos acerca de una peculiar leyenda nacionalista andorrana, la dama blanca de Aubinyà y cómo juró proteger Andorra.

Todo comienza en Aubinyà, un pueblo que pertenece parroquia de San Julián de Loria, no muy lejos de la frontera de Andorra con España. Para 2015, se calculaba que los habitantes de Aubinyà apenas pasaban la cifra de 200 personas, así que es un lugar notoriamente pequeño en cuanto a su población.

Lo más impactante es que según los lugareños, es de aquí donde proviene la famosa dama de blanco, la misteriosa mujer, que muchos aseguran ver en los bosques y quien es la encargada de proteger a Andorra, su calidad de vida autónoma y a sus leales habitantes.

La leyenda de la dama blanca de Aubinyà

Se dice que hace muchos siglos, una familia de guardias fronterizos vigilaba el cruce con el Alto Urgell hasta que sólo quedó una mujer. Cuando ésta murió, una enigmática dama blanca asumió sus funciones.

La tiranía del obispo de Urgell puso en peligro la libertad de los andorranos durante esta época. El religioso pasaba por Auvinyà de camino al Principado, cuando se encontró con una mujer que lo atrajo poderosamente: se trataba de la dama blanca.

Ambos se adentraron juntos en el bosque hasta el día siguiente, pero cuando el obispo regresó de la tundra, volvió completamente aterrorizado y desquiciado, mientras juraba que nunca más en su vida volvería a este lugar. La dama blanca había salvado a los andorranos de la tiranía del obispo.

Mucho tiempo después, los locales aseguraban no haber vuelto a ver a la misteriosa mujer de Auvinyà, así que el obispo volvió a atreverse a ir a Andorra para dominar a sus gentes. Sin embargo, este fue su último viaje; nunca más lo volvieron a ver.

La desaparición del religioso liberó a los andorranos de la esclavitud, pero un nuevo peligro surgió para aterrorizar la tierra.

Un lobo feroz

Después de la misteriosa desaparición, un enorme lobo negro de aspecto terrible comenzó a aterrorizar a los andorreños de la zona, acechando en distintos bosques pertenecientes al principado. El canino asaltaba viviendas y rebaños, causando la devastación y la muerte incluso entre los pastores más valientes y fuertes.

Los que lograron huir del ataque describieron haber visto en los ojos del monstruoso lobo una mirada desesperada de individuo cautivo, atormentado y furioso. Se notaba que era un alma encarcelada dentro del animal.

Los síndicos de los valles formaron una junta general, planearon la cacería y fue el más valiente de ellos el que fue escogido quien llevó a cabo la ejecución del lobo. El hombre logró vencer a la feroz bestia y acabar con el terror que azotaba el bosque de los andorranos.

Sin embargo, lamentablemente, el terror para este hombre no concluyó en este momento, pues cada noche, el aterrador can volvía a las pesadillas del valiente síndico, haciendo que su salud mental y física se perjudicara notoriamente y enfermara mucho, sino que cada noche se le aparecía el lobo, obligándole a padecer de mala salud y a perder su propósito.

El hombre, en un breve momento de lucidez desveló que adentro del lobo vivía el alma negra del tirano obispo, probablemente transformado en animal por los poderes de la dama blanca.

Por ello, los andorranos acudieron a la dama blanca en busca de ayuda y confiando en sus habilidades místicas, le pidieron que las utilizara para curar al hombre.

Desgraciadamente, la dama blanca les informó de que sus habilidades eran incapaces de curarle y finalmente el hombre sucumbió a la enfermedad. La muerte del joven guerrero se llevó consigo lo último que quedaba del malvado obispo.

La protectora de Andorra

La dama blanca de Aubinyà es una famosa leyenda andorrana que simboliza la independencia y las libertades de Andorra frente a poderes invasores y tiránicos.

La dama blanca ha sido vista de vez en cuando por los bosques de Andorra. La Dama Blanca juró que, mientras viviera, Andorra seguiría siendo una nación independiente y que se encargaría de que nadie malvado llegara a los valles, con la intención de hacer daño a su querida patria y a su calidad de vida.

Andorra en la actualidad

Actualmente Andorra es un coprincipado, estos títulos son compartidos por el presidente de Francia y el obispo de Urgell, pero el poder sobre el país reside en el jefe de gobierno, quien debe velar porque la nación permanezca independiente y próspera.

Si estás pensando en visitar Andorra para esquiar en sus hermosos resorts de nieve, si quieres ir de compras por sus precios o incluso en el caso de que quieras invertir en este país con la mejor calidad de vida en Europa, no olvides tener respeto por el lugar, pues la dama blanca siempre estará protegiendo la pequeña nación pirenaica.

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