¿Cómo puedo seguir ahorrando en facturas si ya cierro el grifo cuando me lavo los dientes?

Cómo seguir ahorrando en facturas

Son múltiples los gastos fijos que supone el mantenimiento de un hogar cada mes, desde el alquiler o la hipoteca, hasta los distintos suministros de agua, luz, gas e internet, sin olvidarnos de otras facturas como los seguros contratados o la compra mensual.

Existen muchos trucos sumamente sencillos que pueden ayudar a reducir el importe fijo destinado a estos gastos, empezando por el clásico tip de cerrar el grifo cuando te lavas los dientes. Pero no es el único, ¿quieres conocer las distintas formas de conseguir ahorrar lo máximo posible en las facturas? A continuación, encontrarás los métodos más simples para lograrlo.

Pequeños trucos para ahorrar en la factura de agua

Economizar el gasto de agua no solo supone un gran ahorro en la factura de este suministro, sino que además es una pauta importante a tener en cuenta en el cuidado del medioambiente.

Para conseguir estos dos grandes objetivos se pueden seguir algunos trucos muy sencillos, que no suponen grandes cambios en la rutina diaria y que se pueden implantar rápidamente.

El primero, y el más escuchado, es cerrar el grifo, tanto del lavabo como de la ducha, mientras nos lavamos los dientes, nos enjabonamos o nos afeitamos. Si es necesario disponer de agua, se puede conseguir utilizando un vaso, para enjuagar la boca, o poniendo el tapón, para limpiar la cuchilla.

En la misma línea, es importante tener en cuenta que las duchas consumen menos agua que los baños, además el tiempo empleado en este acto también es importante.

Asimismo, se aconseja utilizar dispositivos ahorradores de agua, disponibles en dos formatos diferentes:

  • Dispositivos aireadores, los cuales se insertan en los grifos, haciendo que se incorpore aire al chorro de agua, disminuyendo así el consumo.
  • Dispositivos reductores de caudal, ubicados en tuberías tanto de lavabos como de duchas, con el fin de evitar que se sobrepase la cantidad de agua necesaria en cada uso.

Otra acción a tener en consideración, aunque puede parecer obvia, es cerciorarse, después de cada uso, que los grifos están cerrados, así como que la cisterna del váter no pierde agua.

Por último, hay que cuidar el uso de determinados electrodomésticos que pueden suponer un ahorro o un gasto excesivo tanto en la factura de agua como de la luz, como es el caso del lavavajillas, de la lavadora o del termo. En este sentido, cuando se quiera utilizar alguno de los dos primeros, lo más conveniente es llenar al máximo su capacidad, para aprovechar cada uso. Por otro lado, se aconseja que la temperatura del termo esté fijada entre 50ºC y 60ºC, con el fin de evitar gastos innecesarios y mantener la vida útil del dispositivo por más tiempo.

Cambios a implementar para reducir el gasto de luz

Tras los cambios acontecidos en la tarifa de la luz, es importante conocer todos los trucos existentes para ahorrar el máximo posible en la factura de este suministro básico. De este modo, se pueden enumerar las siguientes pautas:

  • La acción más sencilla y una de las más básicas para ahorrar, es apagar la luz cada vez que se sale de una habitación.
  • Del mismo modo, es conveniente desenchufar los electrodomésticos y demás dispositivos electrónicos cuando no se estén utilizando. Así como apagar y desconectar ladrones y regletas de enchufes.
  • A la hora de adquirir un nuevo electrodoméstico, lo más apropiado es optar por aquellos de clase A+ o superiores, puesto que son los que ofrecen mayor eficiencia energética.
  • Aprovechar al máximo la luz natural y sustituir las bombillas tradicionales por luces LED ayuda a disminuir el gasto energético.
  • El uso de determinados electrodomésticos también se puede mejorar para disminuir la factura, como por ejemplo procurando mantener la puerta de la nevera abierta el mínimo tiempo posible, evitando utilizar la plancha para una única prenda, o secando la ropa sin utilizar secadora cuando sea posible, entre otras acciones.
  • También se debe tener en cuenta que las placas de inducción son más eficientes que las vitrocerámicas. Además, se puede aprovechar al máximo el calor residual de ambas cocinas, incluso después de apagarlas.
  • Por último, el doble acristalamiento en ventanas y la instalación de persianas aislantes pueden ayudar a mantener la casa a la temperatura adecuada, tanto en invierno como en verano, evitando utilizar en exceso la calefacción y el aire acondicionado.

Otras formas de ahorrar en los gastos fijos mensuales

Pero no todo se basa en el uso diario de cada dispositivo, sino también en la correcta contratación de cada uno de los servicios. De este modo, se debe tener en cuenta que para conseguir un buen precio para el seguro de tu casa o una buena tarifa para los distintos suministros, es importante llevar a cabo una investigación previa y comparar varias compañías y sus coberturas o servicios.

En este sentido, se debe estudiar la posibilidad de combinar varias contrataciones y ajustarlas al máximo a las necesidades de cada hogar, ya sea en el caso de los seguros o de las tarifas de internet, por ejemplo.

Por último, contar con una tarifa plana de suministros como el agua, la luz y el gas puede ser una gran opción para evitar pagar en exceso.

Son unas pautas muy sencillas y muy fáciles de aplicar que pueden ayudar a ahorrar mes a mes en los distintos gastos fijos. Es posible que en un primer momento el ahorro no sea notable, pero a la larga puede suponer importantes cantidades de dinero. ¿A qué esperas para implementar estos cambios?

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.