20 chistes verdes que te sacarán una sonrisa

Chistes verdes

El humor picante siempre ha sido un favorito en reuniones, fiestas y conversaciones entre amigos. Los chistes verdes combinan doble sentido, picardía e ingenio, logrando que quien los escucha no pueda evitar soltar una carcajada. En este artículo, se recopilan 20 chistes verdes para disfrutar y compartir.


1. El pollito curioso

— Mamá, mamá, ¿qué hay entre tus piernas?
— El paraíso, hijo.
— ¿Y entre las de papá?
— La llave del paraíso.
— ¡Pues dile a papá que cambie la llave porque el vecino tiene una copia!


2. El taxista generoso

Un hombre se sube al taxi y ve una foto en el tablero.
— ¡Qué hermosa mujer! ¿Su esposa?
— No, es mi suegra.
— ¡Qué guapa!
— Sí, pero no le diga nada a mi esposa… ella cree que la enterramos ayer.


3. El loro indiscreto

Un hombre entra a una tienda de mascotas y ve un loro con un letrero que dice: «Loro barato».
— ¿Por qué tan barato?
— Es que vivía en un burdel y dice muchas groserías.
El hombre lo compra y al llegar a casa el loro grita:
— ¡Nueva casa, nuevo burdel!
Las hijas del hombre se ríen y el loro las ve:
— ¡Nuevas chicas, nuevo personal!
Llega la esposa y el loro exclama:
— ¡Hola, María, qué gusto verte otra vez!


4. El paciente y el doctor

— Doctor, tengo un problema con mis partes íntimas.
— A ver, cuénteme.
— ¡Pues que cuento con muchas!


5. La confesión de Juan

— Padre, he pecado.
— Cuéntame, hijo.
— Vi a mi novia sin ropa.
— ¿Y qué sentiste, hijo?
— Mucha envidia del espejo.


6. El mecánico ingenioso

— Mi amor, ¿qué haces debajo del carro?
— Busco la herramienta.
— ¿Y por qué te quitaste la ropa?
— ¡Porque el trabajo me absorbe!


7. El gato y la fiesta

— Mamá, en la fiesta vi al gato de la vecina con las patas arriba.
— Hijo, los gatos duermen así.
— ¡Sí, pero no con cuatro gatos encima!


8. La monja en la farmacia

Una monja entra a la farmacia y pide un frasco de aspirinas.
El farmacéutico le pregunta:
— ¿Para el dolor de cabeza, hermana?
— No, es que me equivoqué de pastilla y ahora necesito calmar el susto.


9. La esposa precavida

— Amor, tenemos que comprar pastillas anticonceptivas.
— Pero si yo me operé.
— ¡Sí, pero el vecino no!


10. El burro con suerte

Un burro llega al hospital y el doctor le dice:
— Lo felicito, su operación fue un éxito.
El burro responde:
— ¿Qué operación? ¡Si yo solo venía a visitar a mi primo el caballo!


11. El profesor y el alumno

— Pepito, ¿cómo se dice «huevo» en inglés?
— Egg, profe.
— ¿Y el plural?
— ¡Muchos eggsitos!


12. La abuelita moderna

Una señora mayor entra a una tienda de telefonía.
— Quiero un celular con buena cámara.
— ¿Le gusta tomarse fotos, señora?
— No, pero quiero saber cómo luce el vecino cuando está en su balcón.


13. El marido desconfiado

— Amor, ¿me engañas?
— ¡No!
— ¿Y esa cara de felicidad?
— Es que estoy recordando cuando sí lo hacía.


14. El bombero eficiente

Un bombero llega a casa de una mujer y ella le dice:
— ¡Por fin! Llevo 15 minutos esperándolo.
— ¿Dónde está el incendio?
— ¡En mi corazón, guapo!


15. La cita en el parque

— Mi amor, ¿quieres que vayamos a un lugar donde estemos solos?
— ¡Sí!
— Perfecto, entonces nos vemos en mi cuenta bancaria.


16. El electricista precavido

— ¿Por qué los electricistas usan guantes de látex?
— Porque el contacto sin protección puede ser peligroso.


17. La madre preocupada

— Mamá, ¿qué significa «sexo»?
— No, hijo, eso es algo que aprenderás cuando seas mayor.
— Pero mamá, ¡aquí dice «hombre o mujer»!


18. La nueva secretaria

— Señor, ¿puedo tomar asiento?
— ¡Claro, siéntese en donde quiera!
— Bueno, pero no se ponga nervioso si es en su regazo.


19. La moraleja de Juanito

— Mamá, ¿qué es un amante?
— Alguien que te da amor y felicidad.
— Entonces ¿por qué papá le dice eso a la vecina?


20. La diferencia entre soltero y casado

— ¿Cuál es la diferencia entre un soltero y un casado?
— El soltero llega a casa, ve lo que hay en la nevera y se va a la cama.
— ¿Y el casado?
— Llega a casa, ve lo que hay en la cama y se va a la nevera.


Estos chistes verdes son perfectos para compartir con amigos y darle un toque de picardía a cualquier conversación. El humor con doble sentido es una forma divertida de jugar con las palabras sin perder el buen gusto. ¡Diviértete contándolos y sacando sonrisas a quienes te rodean!

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