Atlético y Real empatan a nada en el derbi madrileño

Poco fútbol se vio anoche en el Wanda Metropolitano

Duelo de resistencias entre Atleti y Real Madrid. Poco fútbol destiló el Metropolitano, donde ninguno hizo esfuerzos para ganar. Sí para no perder, enfangados en una refriega que terminó con ambas porterías inmaculadas (0-0). Y todos contentos.

El equipo del Cholo, más dado al repliegue que sus vecinos, tuvo la única luz de Thomas, un centrocampista con músculo, pero sagaz en los últimos metros. Bien le vino a los colchoneros, con Koke y Saúl en su versión más pedestre. Y Joao Félix y Costa sufrieron demasiado en una contienda de trincheras.

Lo mismo que Bale, Hazard o Benzema, ese tipo de jugadores de argumentos distintos. No era partido para ellos, y eso lo notó el Madrid, que solo intimidaba con los latigazos de Kroos, probando fortuna en dos ocasiones.

Joao Félix también tuvo ocasión de mostrar su colmillo con un remate cruzado. Aprovechó el portugués el brío inicial, pero el balón se escapó por una pulgada. Y poca más oportunidad tuvieron los jugadores determinantes. El Atleti se volvió un equipo nudoso, que no dejaba circular la pelota más de lo necesario. Un equipo hecho a imagen y semejanza del Cholo, al que le llovieron algunos pitos procedentes de la grada rojiblanca.

Ni James ni Modric desatascaron el partido

Lo cierto es que el Madrid tampoco estuvo a disgusto en cuanto tuvo que cerrar filas. El guion del partido resultó meridiano para todos. Especialmente para Casemiro y Valverde, demasiado ocupados en la intendencia. Y eso que Zidane se descamisó llamando a Modric y James a la faena. Pero el partido nunca tuvo un hilo, con un juego tosco y excesivamente táctico.

No se iba a desmelenar el Atlético, si acaso en alguna conexión entre Thomas y Trippier. Tampoco el Madrid llegó a demostrar su potencial ofensivo. Lo único: un cabezazo de Benzema que exigió demasiado a Oblak, de los pocos que se mostró tal cual es anoche en el Metropolitano. El partido murió con más pena que gloria. Y eso que era un derbi. Si no, bien habría valido una siesta.

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